Las moléculas de los factores de transferencia se encuentran en el sistema inmunitario de cada criatura viviente. Estas moléculas son la manera natural de pasar la información inmunitaria de la madre a su infante y se pasan por medio de la primera leche materna (por ejemplo, el calostro de la vaca). Además las nuevas células inmunitarias regeneradas necesitan ser educadas inmediatamente y los factores de transferencia continúan sirviendo como educadores del sistema inmunitario de por vida.
Los factores de transferencia se descubrieron por primera vez en el año 1949 por el Dr. Sherwood Lawrence, ex - inmunólogo principal de la universidad de Nueva York (NYV), pero su descubrimiento estuvo muy adelantado a su tiempo y fue a parar en un estante de una biblioteca. Los co-fundadores innovadores, David y Bianca Lisonbee sacaron la única licencia de la patente existente del factor de transferencia en ese tiempo, asegurándose de que 4Life tuviera exclusividad y los derechos para extraer los factores de transferencia.
